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CONSECUENCIAS DE LA SALIDA VOLUNTARIA EN LA EXPULSIÓN. A enemigo que huye, puente de plata.

Prohibición de entrada

Imposibilidad de retornar al Espacio Schengen

      En los expedientes de expulsión a ciudadanos extranjeros, nos podemos encontrar con la duda de qué recomendar al interesado, cómo orientarle para que tome la decisión correcta, acorde a sus intereses: o bien permanecer en España, recurrir y luchar hasta donde lleguen las fuerzas, o bien optar por un cumplimiento voluntario, abandonar, retirarse, a veces una retirada a tiempo es una victoria…

     Es evidente que para los intereses del estado, si el ciudadano expedientado abandona voluntariamente el territorio español, y lo hace a su costa, evita todo el mecanismo de la expulsión forzosa, incomodidades como son la detención, búsqueda de vuelo, e incluso el posible internamiento…etcétera, y el nada despreciable coste de cada una de las expulsiones.

El tipo de procedimiento de expulsión:

     Lo primero que tenemos que tener en cuenta es el tipo de procedimiento de expulsión incoado, ya que no es lo mismo que nos encontremos ante un procedimiento preferente, que ante un ordinario. Más allá de que los plazos de tramitación van a ser distintos, las consecuencias, y el margen de maniobra, van a ser igualmente distintos.

     Para incoar un procedimiento preferente, si únicamente se trata de estancia irregular, se precisa que se dé al menos una de estas circunstancias:

  • Que exista riesgo de incomparecencia.
  • O bien, que el extranjero pueda evitar o dificultar la expulsión.
  • Finalmente, que el extranjero represente un riesgo para el orden público, seguridad pública, o seguridad nacional.

     Si la expulsión es por otros motivos añadidos o no a la mera estancia irregular, como haber sido condenado a pena privativa de libertad superior a un año, no es necesaria la concurrencia de ninguna de las circunstancias citadas para tramitarse por las reglas del procedimiento preferente.

     Lo más relevante, desde el punto de vista de una posible salida voluntaria del territorio español, es que en el procedimiento preferente, tras la resolución, no existe concesión del periodo de salida voluntaria. En contraposición el procedimiento ordinario, cuando termine el mismo con resolución de expulsión, se concederá al ciudadano extranjero un periodo de tiempo entre siete y treinta días para que voluntariamente abandone el país.

     La salida voluntaria implicará que queda sin efecto la prohibición de entrada decretada. La prohibición de entrada afecta no únicamente a España, sino a todos los países del denominado “Espacio Schengen”, y puede tener una duración máxima de hasta diez años. Por lo tanto tener abierta la puerta a la eliminación de la prohibición de entrada, es algo que no podemos desechar desde el punto de vista estratégico de defensa.

¿Está totalmente vetada la posibilidad de salida voluntaria en el procedimiento preferente?

     La respuesta es negativa, sí que tenemos la posibilidad de salida voluntaria en el procedimiento preferente, con la misma consecuencia de dejar sin efecto la prohibición de entrada, pero con una diferencia sustancial: en el procedimiento ordinario la salida voluntaria se efectuará en el plazo citado de siete a treinta días desde la resolución, mientras que en el procedimiento preferente la salida se tendrá que efectuar durante la tramitación (instrucción) del expediente, esto es, antes de que recaiga resolución.

     Tomar esto en consideración es importante para asesorar correctamente al interesado, ver sus circunstancias personales y obrar en consecuencia, muchas veces una salida voluntaria, que evita la prohibición de entrada, puede ser una buena orientación. Otras veces, por el contrario no quedará más remedio que recurrir y tratar de evitar la expulsión, o tratar de dilatar la misma el máximo de tiempo posible, dependerá, insistimos de las circunstancias personales del interesado.

     Es tan importante la posibilidad de salida voluntaria tras la resolución, que cuando se ha incoado un procedimiento preferente, en lugar de un ordinario, es decir, cuando por ganar tiempo se tramita un procedimiento rápido en lugar de uno más lento,  y se cercena por tanto la posibilidad de salir voluntariamente tras la resolución con la consecuencia de dejar sin efecto la prohibición de entrada, la jurisprudencia decreta la nulidad del decreto de expulsión, porque no se da la posibilidad, el derecho, de salir voluntariamente tras la resolución, porque se pierde el derecho a cumplir vuluntariamente y a dejar sin efecto la prohibición de entrada.

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